12/01/2012

Dolor.

Su dolor había cesado tras la operación, el efecto de la anestesia pasó y despertó sintiéndose cansado pero bien. Parecía que la tempestad había quedado atrás, sin embargo al intentar pararse con sus dos pies le fue imposible, el dolor de la impotencia apareció al darse cuenta que por el resto de su vida ya no podría correr, tendría que caminar siempre con bastón.