12 nov. 2013

Danza

Suaves pasos al compás del neón desafían a la noche con todo y sus peligros. Caminar entre las sombras conjuga de manera perfecta el vaivén de las caderas y las notas musicales. Un sentimiento recorre todo el cuerpo, el movimiento del suelo es sensual.

Esa mirada brilla hacia ti, te invita, se guiña. Los demás ajenos a esa danza ríen y beben; afuera la gente corre y muere.  Sin embargo, su baile provoca que uno se olvide de todo, en absoluto de todo, entre la espesa noche.

1 comentario:

Taun We dijo...

Una de las cosas que me sacan de caos de la vida real. Bailar, brincar, dejarse llevar, estar sin estar...

Un abrazote, me gustó mil...

Taun.