24 feb. 2014

Lucha

 Las palabras se trepan a la tercera cuerda acechando su objetivo, a ese pensamiento que les interrumpe la respiración con solo mirarles. Las gotas de sudor se esparcen sobre la lona dejando resbalosos los pasos inciertos del miedo.

 La batalla continúa hasta que las curvas de las os, de las pes y demás letras semicirculares se desvanezcan provocando que todas las frases conjuguen tan solo una enorme línea recta. Una censura. Un silencio que incomode a aquellas luchas que nunca se atreven a salirse del ring.


1 comentario:

Taun We dijo...

Hermosa analogía, amo las palabras mas aquellas que llevan a la lucha,a la destrucción de alguna parte importante de nosotros; no valen la pena ser pronunciadas...

Un gustazo leerte de nuevo.

Taun.