27 feb. 2012

Interno.

No hay certeza total, vivimos en una posibilidad de las tantas que podrían ser. 

No hay nada que impida que nuestra realidad se derrumbe.  A lo único que podemos aferrarnos es a la existencia de nosotros mismos, como entes, como presencias en cierto espacio y en cierto tiempo; razón por la cual hace que pierda sentido enfocarse más de la cuenta en aquello de lo que no tenemos certidumbre. 

Purifiquemos nuestros interiores, nuestro propio ser. Recordemos el antes del ser y el resto poco a poco se desvanecerá, se moldeará según nuestro capricho, tomará la posibilidad elegida por nosotros. 

Veamos más hacia adentro y menos hacia afuera, ambos sitios son igual de inmensos, pero uno de ellos está más cerca que el otro.